Una mala salud bucodental afecta negativamente a la salud general. Las enfermedades tanto de las encías como del hueso que rodea los dientes, conocidas como periodontitis, están relacionadas con múltiples enfermedades sistémicas, principalmente las cardiovasculares y la diabetes.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en España (fuente: Instituto Nacional de Estadística, 2022). Clásicamente, se relacionaron el tabaquismo, la presencia de valores elevados de colesterol, la obesidad y el sedentarismo como principales factores que aumentaban el riesgo de padecer alguna patología cardiovascular.
Desde hace unos años se han evidenciado otros factores que adquieren mucha importancia, por su frecuencia y al mismo tiempo su predictibilidad, como son el consumo de azúcares refinados y la presencia de infecciones crónicas.
Enfermedades periodontales y caries
Entre las infecciones crónicas que afectan a la salud cardiovascular están las que producen las enfermedades periodontales, como la periodontitis (tradicionalmente llamada piorrea) y la caries.
Hay determinadas bacterias que aparecen y proliferan cuando existen placa dental y sarro, provocando una infección que si no se trata se cronifica en el tiempo y da lugar a la destrucción del tejido que rodea al diente, la encía y el hueso.
La caries dental es producto de la destrucción del esmalte del diente por la acción de bacterias que se alimentan de hidratos de carbono. Los ácidos que producen estas bacterias al descomponer los hidratos dañan el tejido dental, lo desmineralizan hasta agujerearlo.
Mantener una buena salud oral, con los hábitos de higiene correctos, una buena función masticatoria y realizar revisiones dentales periódicas —para poder diagnosticar, prevenir y tratar posibles problemas— conseguirá que demos un paso hacia adelante en la prevención de las enfermedades cardiovasculares.
Diabetes
La diabetes es un trastorno del metabolismo en el que los valores de azúcar en sangre están muy elevados. Esto se traduce en problemas que pueden ser muy graves en distintas partes del cuerpo, como en los ojos, corazón, riñón y vasos sanguíneos de las extremidades (manos y pies).
La presencia de enfermedad periodontal va a provocar una alteración y un difícil control por parte del paciente de los valores de glucemia (azúcar en sangre). De la misma manera, una diabetes descontrolada va a aumentar las posibilidades de desarrollar problemas en las encías y el hueso que rodea a los dientes.
Es frecuente que en la clínica atendamos a pacientes diabéticos con problemas en las encías, propios de la enfermedad periodontal, como son el sangrado, inflamación, supuración al cepillarse los dientes o incluso de forma espontánea. Estos pacientes suelen tener importantes dificultades para mantener un nivel de azúcar en sangre saludable.
Al realizar los distintos tratamientos para tratar este problema que afecta a la encía y al hueso que rodea a los dientes, en muchos casos los pacientes refieren un mejor control de los valores de glucemia.
Una vez más, una buena salud oral y unas encías sanas en pacientes diabéticos van a ayudar a controlar su patología, reducir las complicaciones y disfrutar de una mejor calidad de vida.
Sinergias de trabajo
Los avances en investigación y la cooperación de las distintas especialidades médicas están promoviendo un cuidado integral de la salud, entendiendo el cuerpo humano como un organismo completo y no como compartimentos aislados.
Para mantener la calidad de vida de nuestros pacientes es imprescindible comprender la salud como un bienestar integral y que los distintos especialistas de la medicina y la odontología trabajemos de la mano.
Actualmente se sabe que en el riesgo de enfermedad cardiovascular también intervienen factores como la presencia de infecciones crónicas, entre las que estarían las que causan la periodontitis y la caries.