En España, el diagnóstico de cáncer es cada vez más frecuente. Al mismo tiempo, los nuevos tratamientos menos agresivos y con mayor tasa de éxito han logrado que el índice de supervivencia de los pacientes aumente. Una buena salud bucodental va a fortalecer la calidad de vida de los enfermos y a disminuir la aparición de posibles complicaciones.
Una vez diagnosticada la enfermedad, y de forma previa al tratamiento, es ideal realizar una revisión bucodental completa para evitar posibles infecciones a causa de dientes con caries, raíces no viables o inflamación de las encías. Siempre se estudiará la situación completa del paciente, buscando una comunicación estrecha entre oncólogo y odontólogo.
Mucositis
En función del tipo de tratamiento oncológico que se reciba, pueden aparecer distintas complicaciones. La más frecuente es la mucositis, que ocurre durante procesos de quimioterapia y en casos de radioterapia de cabeza y cuello. No todos los pacientes la padecen y no en todos se presenta con la misma intensidad.
La mucositis es una alteración de los tejidos que revisten la boca y garganta, consecuencia de la medicación utilizada. Suele comenzar entre cuatro y cinco días después del ciclo y puede presentarse desde una irritación o sensación de quemazón hasta úlceras o llagas. Es una situación muy molesta, ya que dificulta comer o beber.
Existen maneras de disminuir la intensidad de las lesiones:
— Mantener una rigurosa higiene oral, siendo lo ideal una consulta con un técnico en higiene bucodental, que aconsejará sobre el uso de hilo dental o cepillos interdentales, cepillo de cabezal pequeño y suave y un buen dentífrico con flúor, adaptado a la situación del paciente.
— Evitar enjuagues y productos con alcohol, así como pastas dentífricas abrasivas (algunos dentífricos blanqueantes contienen partículas abrasivas que deben evitarse).
— Evitar alimentos picantes, ácidos o calientes. Una dieta blanda ayudará a prevenir mayores lesiones.
— Aunque comer pueda resultar complicado, una buena alimentación ayudará a reponerse del tratamiento oncológico y mejorará la cicatrización de la mucositis. Comer sin prisa, masticando despacio y varias veces al día, favorecerá una correcta nutrición.
— Existen geles específicos que crean una barrera protectora sobre las úlceras y facilitan su cicatrización. Tanto odontólogos como farmacéuticos pueden asesorar sobre el producto más adecuado y su uso.
— En caso de llevar prótesis dental removible, esta deberá usarse lo menos posible si las úlceras son grandes.
— Cuando el dolor es intenso y continuo, se pueden indicar calmantes específicos.
Irritación y boca seca
Otra complicación frecuente durante la quimioterapia y la radioterapia en cabeza y cuello es la disminución de la secreción de las glándulas salivales, lo que produce una sensación de boca seca, irritada y con tirantez.
Para aliviarla existen productos específicos, como geles, enjuagues o pastas dentífricas hidratantes. Además, es aconsejable beber mucha agua, mascar chicle o tomar caramelos sin azúcar.
Puede presentarse también una alteración en el sentido del gusto, apareciendo un sabor metálico, dulzón o amargo persistente. Suele iniciarse a las dos semanas de comenzar el tratamiento y, aunque en la mayoría de los casos es reversible, puede tardar en mejorar.
Los avances médicos permiten conocer y ayudar a prevenir tanto estos como otros efectos secundarios, lo que contribuye a una mayor calidad de vida de los pacientes.
Algunos tratamientos para combatir el cáncer pueden acarrear complicaciones orales. La más frecuente es el daño de la mucosa de la cavidad oral y del tracto gastrointestinal, denominada mucositis.