¿Están tus encías sanas para ponerte una ortodoncia?

Antes de iniciar uno de estos tratamientos hay que asegurarse del buen estado de los tejidos que rodean los dientes, ya que así se evitan indeseadas complicaciones.


Cada vez está más en auge la estética dental. Todos queremos tener unos dientes alineados, bonitos y que el tratamiento sea lo más discreto y rápido posible. Pero es fundamental que antes de iniciar un tratamiento de ortodoncia te asegures de que los tejidos que rodean los dientes (encía y hueso de sostén) estén sanos para evitar complicaciones.

Unas encías fuertes y sanas serán las encargadas de proteger tus dientes cuando estén bonitos y alineados, así que estas no pueden descuidarse.

¿Cómo actúa la ortodoncia?

Los tratamientos de ortodoncia se fundamentan en aplicar presiones continuas sobre los dientes para variar su posición. Existen movimientos para rotar dientes, para desplazarlos, para intruirlos o extruirlos en los maxilares… con el objetivo de colocarlos en la posición más adecuada para conseguir una buena estética y una correcta función.

A estos movimientos dentales los acompañarán los tejidos de sostén, la encía y el hueso, y siempre deben ser movimientos controlados, lentos y supervisados por un ortodoncista.

Si los tejidos que rodean los dientes no están sanos y tienen inflamación como la gingivitis, la cual detectaremos rápido si tenemos sangrado al cepillarnos, la respuesta al tratamiento de ortodoncia no será adecuada y puede ponerse en peligro la estabilidad de los dientes.

La enfermedad periodontal puede manifestarse desde edades tempranas, normalmente en estados más leves durante la adolescencia y más graves en la edad adulta.

Ortodoncia en niños y adolescentes

En estas fases tempranas es habitual que existan zonas de la boca con gingivitis por un déficit de cepillado y por el cambio hormonal que supone la adolescencia. El sangrado al cepillarse es un signo que debe alarmarnos y que debe ser tratado antes de realizar un tratamiento de ortodoncia.

Así mismo, un buen mantenimiento de la salud de las encías durante el tratamiento determinará su éxito a largo plazo.

Ortodoncia en adultos

La ortodoncia en adultos es un grandísimo aliado para aliviar problemas periodontales, al mejorar la mordida y colocar los dientes en una posición correcta.

Así mismo, cada vez acuden más pacientes adultos que quieren mejorar su estética dental o corregir problemas de mordida, a los que les planteamos realizar tratamientos de ortodoncia.

En estos pacientes nos encontraremos un tipo de hueso y encías más maduros, con una capacidad de regeneración y cicatrización menores, por lo que la prevención debe ser máxima.

Así, realizaremos estudios personalizados y es determinante observar a tiempo signos de problemas periodontales, sangrado de encías, movilidad de los dientes, retracción gingival, análisis de antecedentes familiares, enfermedades sistémicas como la diabetes… porque todos ellos son factores que pueden influir en la pérdida de hueso y encía.

Si no se tratan previamente, los movimientos de ortodoncia pueden provocar que el estadio de la enfermedad aumente y que empeoren dramáticamente los síntomas. Será fundamental hacer un seguimiento durante y al finalizar el tratamiento.

También resulta importante recordar a los pacientes la necesidad de hacer estudios individualizados para poder aconsejarles cuál es el mejor tipo de ortodoncia para su caso, independientemente de la invisibilidad que ofrezcan algunas técnicas.


Elige un buen profesional y este elegirá para ti el tipo de tratamiento que necesites.

Los adultos tienen unas encías y un hueso maduros, con menor capacidad de regeneración. Con estos pacientes todavía resulta más importante realizar un estudio detallado y personalizado.