Cuando hablamos de problemas de salud debemos tener una visión global del cuerpo, ya que muchas enfermedades se pueden complicar o pueden manifestarse en otros órganos. Y ocurre que existen patologías que tienen manifestaciones más o menos graves en la boca. Un ejemplo lo tenemos en la gingivitis, que se manifiesta clínicamente como un sangrado al cepillarse —o incluso espontáneo— de las encías. En la mayoría de los casos está asociada a la placa bacteriana y al sarro, pero hay algunos en los que la inflamación es una manifestación de otras enfermedades.
Alteraciones nutricionales
El déficit tanto de vitamina B12 como de vitamina C se asocia con un agravamiento de la enfermedad periodontal, donde además de sangrado gingival hay destrucción de los tejidos que rodean al diente, como la encía y el hueso, poniendo en peligro su estabilidad y soporte. En estos casos también resulta muy frecuente que aparezcan aftas e inflamaciones en la lengua y en los labios.
Alteraciones de la sangre
La más frecuente y la más común en la consulta es la gingivitis asociada a la anemia, donde además de sangrado de las encías existe una mayor predisposición a padecer infección por el hongo cándida. En casos de leucemia también encontramos sangrado de las encías, con aparición de pequeñas manchas amoratadas (petequias) en el paladar, úlceras y con frecuentes infecciones por herpes y cándida.
Alteraciones endocrinas
Sin duda, la enfermedad que tiene una gran manifestación oral y de cuya relación más sabemos es la diabetes mellitus. El retraso en la cicatrización tiene una consecuencia directa en las encías y el hueso que rodea los dientes. Los pacientes con diabetes tienen una predisposición mayor a padecer enfermedad periodontal y, una vez que la desarrollan, su pronóstico es peor. Es muy importante mantener una boca sana para que los valores de glucemia sean adecuados, por lo que resulta aconsejable revisar y hacer estudios periodontales frecuentes a los pacientes con diabetes para poder diagnosticarla y tratarla a tiempo.
Las infecciones orales por cándida, úlceras o atrofia de las papilas gustativas de la lengua son signos que también encontramos con mucha frecuencia en pacientes diabéticos. Una boca con lesiones que se puedan infectar tales como caries, raíces rotas o sarro, va a empeorar la condición diabética, y una diabetes descontrolada va a empeorar la situación de la boca.
Alteraciones digestivas
Es frecuente encontrar úlceras orales en pacientes que padecen alteraciones digestivas tales como enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa o aftas o nódulos en la mucosa oral.
Alteraciones respiratorias
También se ha relacionado el desarrollo de mayores complicaciones derivadas de la infección por covid en pacientes que padecen enfermedades periodontales, entre ellas la periodontitis. Parece ser que está ocasionado por una respuesta inmune e inflamatoria alteradas. Así mismo, la presencia de bacterias en pacientes con enfermedades periodontales no tratadas puede agravar procesos de neumonía, por la aspiración de estos microorganismos.
Alteraciones cardiovasculares
Se ha demostrado que ciertas bacterias que encontramos en la boca y sus toxinas tienen un efecto devastador sobre el tejido cardiaco, al ser capaces de modificar la respuesta inflamatoria, la hemostasia y el metabolismo de los lípidos. De hecho, la enfermedad periodontal ya se considera como un factor de riesgo de la cardiopatía isquémica, junto con el tabaco y el sedentarismo.
Debemos tomar conciencia de la importancia que supone tener una boca sana, independientemente de los propósitos estéticos, que también son importantes, pues la relación de la boca con otros sistemas es muy estrecha. Una boca sana forma parte de nuestra salud y no es posible concebir un cuerpo sano sin una boca sana, porque no estamos formados por compartimentos aislados.
Ahora que ya sabes que la boca puede darnos más datos de lo que pensabas, recuerda revisarla con frecuencia.