Periodontitis esta enfermedad tiene una fuerte implicación genética

En consulta, diariamente nos encontramos a pacientes que acuden por alteraciones en las encías, como sangrado al cepillarse, retracción gingival con su característico aspecto de ‘diente más largo’, movilidad de las piezas, mal sabor incluso después de cepillarse, halitosis… Todos ellos son síntomas compatibles con enfermedad periodontal, que, según en la fase en la que se encuentre, afecta a las encías, y al hueso y ligamento que rodea a los dientes.

¿Cuál es su causa?

Las enfermedades periodontales están provocadas por bacterias, pero estas solo se desarrollan en pacientes susceptibles y expuestos a factores de riesgo. Conocemos muchos de estos factores de riesgo: placa y sarro, tabaco, enfermedades como la diabetes mellitus… pero cuando hablamos de susceptibilidad, lo hacemos de una base genética.

Por este motivo, es muy frecuente encontrarnos con historias familiares de esta enfermedad. Conocer cualquier antecedente clínico es siempre importante, pero en la prevención, estudio y tratamiento de las patologías periodontales es clave para identificar cómo puede desarrollarse la enfermedad.

Hay estudios genéticos que hablan de una heredabilidad de hasta un 50%. Conocer este dato nos permite adelantarnos y poder diagnosticar la enfermedad en sus primeros momentos, disminuyendo de forma importante su manifestación clínica.

Si somos conocedores de que la enfermedad puede desarrollarse, reforzaremos en el paciente que evite exponerse a los factores de riesgo evitables.

La herencia no deseada

Los profesionales debemos conocer los antecedentes de esos pacientes con situaciones familiares en las que padre y/o madre han desarrollado periodontitis. En los casos de progenitores de edad avanzada es difícil saberlo, ya que hace años no existían los medios actuales y la falta de diagnóstico era frecuente.

Sin embargo, son muy significativas esas situaciones en las que estos familiares se han quedado sin piezas dentales o han tenido que utilizar prótesis dentales desde jóvenes.

Si nuestros familiares han sido diagnosticados de enfermedad periodontal, es aconsejable revisarse con frecuencia, observar si tenemos algún síntoma como el sangrado al cepillarse, mal sabor, movilidad dental… y consultarlo con nuestro odontólogo periodoncista.

Desde la consulta se estudiará la situación y se establecerán unos cuidados específicos para prevenir el avance de la enfermedad.

Futuro optimista

Los estudios siguen avanzando y nos ayudan a identificar la enfermedad lo antes posible para que el pronóstico sea el más favorable. Así lograremos que nuestros pacientes disfruten de una mejor calidad de vida.

Conocer los genes que están implicados nos permitiría concretar el tratamiento con fármacos, así como predecir el riesgo de padecerla.

Una vez más, «saber de dónde venimos nos ayudará a saber a dónde vamos».


En la aparición de esta patología intervienen distintos factores de riesgo. Algunos son externos, como el tabaco o la higiene oral, y otros están ligados a la propia historia familiar del paciente.