¿Sabías que el tabaco también perjudica gravemente la salud de tus encías?

Que el tabaco es perjudicial para nuestra salud es sabido por todos. Aun así, según la Encuesta Europea de Salud, el número de fumadores en España ronda el 20 % de la población (un 19,9 %). Se trata de una tendencia que venía disminuyendo desde hace años, pero que la situación de pandemia, con la incertidumbre que acarrea, ha revertido, provocando que muchos fumadores mal llamados “sociales” o “esporádicos” hayan aumentado la frecuencia de su hábito. Las cifras son altas y muy alarmantes.

Más efectos negativos de los que imaginas

Conocemos los efectos dañinos del tabaco sobre la mayoría de los órganos, pero ¿sabes cómo actúa sobre las encías y los dientes? La nicotina produce vasoconstricción, es decir, que los vasos sanguíneos se estrechen, provocando que se reduzca el aporte sanguíneo y el oxígeno a los tejidos gingivales. Este hecho altera la capacidad de recuperación y regeneración de las encías y del hueso que rodea a los dientes. Por eso, es más frecuente padecer infecciones en la boca si fumamos, especialmente tras una extracción dental u otro tratamiento invasivo.

Además, el hábito de fumar prolongado cambia la saliva, espesándola, aumentando la acumulación de sarro y modificando la flora bacteriana oral. Si llevamos muchos años fumando, también habremos perdido matices de sabores sin saberlo, ya que las papilas gustativas sufren cambios ocasionados por la nicotina. Por si no bastasen las sustancias tóxicas, a estas hay que añadirles otro factor muy dañino para la boca: la alta temperatura del cigarrillo. Además de provocar enfermedades, el tabaco hace que estas progresen más rápido, con lo cual la respuesta a los tratamientos es peor y más lenta. Por ejemplo, el riesgo de padecer periodontitis o enfermedades de las encías aumenta hasta tres veces más en los pacientes fumadores.

Lo que verás si te fijas…

Los efectos del tabaco sobre la boca y las encías son muy visibles, y podemos observarlos fácilmente en casa. Van desde las antiestéticas manchas en los dientes y el oscurecimiento de las encías, hasta situaciones más alarmantes como heridas o úlceras en la boca que no cicatrizan. Estos signos son una señal de alerta que nunca debemos ignorar.

¿Y si dejo el tabaco?

Cuando dejamos de fumar, la mejoría en nuestra boca y encías es rápida y visible. Estéticamente, los dientes estarán más blancos y las encías más rosadas. Recuperaremos sabores, mejorará la cicatrización de los tejidos y todo se irá equilibrando. Durante las primeras semanas tras dejar el tabaco es posible que sangren las encías. Esto ocurre porque los tejidos están recuperando el aporte sanguíneo y pueden aflorar inflamaciones antes enmascaradas, como la gingivitis.

Hoy es un buen momento para dejar de fumar

Hoy es un buen momento para dejar de fumar, y desde la clínica dental podemos ayudarte. Cuidar tu salud bucodental es un paso esencial para mejorar tu bienestar general y recuperar una sonrisa más sana y natural.